En esta clase exploraremos cómo el gesto de empujar y soltar puede transformarse en un movimiento sin esfuerzo. A través de un suave rebote, permitiremos que una pequeña sacudida viaje por el esqueleto y los tejidos, generando una sensación de ligereza que favorece la relajación del sistema nervioso.
Observaremos con curiosidad qué sucede la primera vez que entras en la práctica:
¿Te resulta fácil acceder a ese estado de acunarte a ti misma?
¿O sientes que interviene demasiado esfuerzo al intentar dejar que el movimiento ocurra?
La invitación es encontrar un ritmo interno y una coordinación consciente que permitan que el impulso viaje con naturalidad por todo el cuerpo. Cuando el empuje se transmite con facilidad, el movimiento se vuelve agradable, orgánico y profundamente relajante.