Hoy vamos a explorar movimientos suaves de pelvis y piernas para invitar a una liberación profunda en la zona lumbar y el psoas. A través de una práctica lenta y consciente, iremos desactivando patrones de tensión habituales, creando más espacio en las caderas y permitiendo que el diafragma recupere su movilidad natural.
La propuesta es reducir el ritmo, afinar la percepción y dejar que el cuerpo encuentre nuevas formas de organizarse con menos esfuerzo. Desde ahí, la zona lumbar puede soltar, el psoas dejar de sostener en exceso y la respiración volverse más amplia y disponible.