En esta clase exploraremos la conexión entre manos, pies y el centro del cuerpo. Desde los dedos de las manos hasta las escápulas, y desde los dedos de los pies hasta las caderas, iremos creando puentes de movimiento que permiten integrar todo el organismo.
La exploración de las manos con los pies nos recuerda una etapa muy temprana de nuestro desarrollo, cuando de bebés descubríamos el mundo a través del contacto entre nuestras extremidades. Sin embargo, es posible que hoy, como adultos, algunos de esos movimientos no resulten tan cómodos o accesibles. Por eso, te invito a tomarte el tiempo necesario, hacer pausas cuando lo necesites y adaptar los agarres o las posiciones a tus posibilidades.
La propuesta es jugar, explorar con curiosidad y acercarte poco a poco a tus límites, sin forzar. Al conectar manos y pies, el movimiento puede propagarse con mayor facilidad hacia las caderas, los hombros y todo el tronco, favoreciendo una sensación de continuidad, coordinación y libertad en el movimiento.